Orden Hospitalaria dio inicio oficial al II Capítulo Provincial en Rionegro, Colombia
18 mayo, 2026
Con un espíritu de alegría, fraternidad y esperanza, la Casa de Encuentros de la Salle, en Rionegro, Antioquia, Colombia, comenzó a recibir a los capitulares que participan del II Capítulo Provincial de la Provincia San Juan de Dios de América Latina y El Caribe, un tiempo significativo de escucha, discernimiento y comunión, guiado por el carisma de la Hospitalidad.
Durante la jornada, los abrazos, sonrisas y encuentros fraternos marcaron la llegada de los Hermanos y participantes, quienes se congregan para vivir este importante camino capitular, orientado a fortalecer la misión hospitalaria y evangelizadora al servicio de la comunidad.
Con profunda alegría, la Provincia recibió también al Hno. Pascal Ahodegnon, OH, Superior General de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, quien preside este importante Capítulo y acompaña a la Familia Hospitalaria en este tiempo de encuentro, reflexión y misión compartida.
El inicio oficial del II Capítulo Provincial se realizó con la celebración de la Santa Eucaristía, presidida por Monseñor Fidel Cadavid de Colombia.
Este momento de fe permitió encomendar al Espíritu Santo cada etapa del camino capitular, pidiendo su guía para iluminar las decisiones, fortalecer la unidad y renovar el compromiso de la Provincia con el futuro de la misión hospitalaria.
Cada llegada, cada oración y cada encuentro vivido en este inicio son signo de unidad, amor y compromiso con la construcción de una Provincia más fraterna, fiel a su identidad y profundamente comprometida con el servicio a quienes más lo necesitan.
El inicio oficial del II Capítulo Provincial se realizó con la celebración de la Santa Eucaristía, presidida por Monseñor Fidel Cadavid de Colombia.
Este momento de fe permitió encomendar al Espíritu Santo cada etapa del camino capitular, pidiendo su guía para iluminar las decisiones, fortalecer la unidad y renovar el compromiso de la Provincia con el futuro de la misión hospitalaria.
Cada llegada, cada oración y cada encuentro vivido en este inicio son signo de unidad, amor y compromiso con la construcción de una Provincia más fraterna, fiel a su identidad y profundamente comprometida con el servicio a quienes más lo necesitan.














